08 septiembre 2005

BIEN FUERTE

Tiró los dados sabiendo que eso no arreglaría su vida. Ni siquiera la haría un poco menos miserable de lo que era. Conciente de que los problemas no se solucionan con un siete. Pero aún así los apretó fuerte antes de hacerlos rodar por el paño. Los apretó con urgencia.
Los dados salieron despedidos contra la pared de la mesa. Rebotaron. Saltaron. Se golpearon entre ellos una y otra vez. Por fin se quedaron quietos.
Los había tirado sabiendo que eso no arreglaría su vida. Y antes de soltarlos los había apretado con urgencia, bien fuerte.
Los dados se quedaron inmóviles, ignorantes ellos de lo que significaban.
Abrió los ojos muy lentamente. La mano aún le dolía de tanto apretarlos (aún así los problemas no se solucionan con un siete). Los dados estaban inmóviles y apretados, bien juntitos contra la esquina...
Dos.

5 comentarios:

Helen dijo...

¿La vida es azar?

Carlos dijo...

Por lo menos creo que la prosperidad no lo es...

Gerineldo Vargas dijo...

Tampoco apretar las cosas arreglará nunca la vida de nadie.

Carlos dijo...

Bien dicho, y bienvenido a este blog.

Fernandito dijo...

y si no los soltaba ..., y si mantenia cerrados los ojos un ratito mas ... , y si....
para que fue entonces???

;)